Gatita sin hogar maulla al frente de una pareja para pedirles una oportunidad

El encuentro ocurrió una vez que marido y mujer se toparon afuera de su domicilio con la felina antes mencionada.

Como la felina estaba un poco descuidada, Betty H. le sugirió a su esposo que la atendieran. Pero la gatita tenía otros planes. Al parecer estaba muy insegura de acercarse y no dejaba que se le hiciera algún tipo de mimo.

La pareja se inventó una estrategia para ganarse la confianza de la felina. Como Fluffy se mantenía en su posición, era muy importante cambiar los hábitos.

«Comenzamos a dejar comida y agua para ayudarla, ella comenzó a recibir nuestra ayuda» mencionó Betty en una entrevista a un medio de comunicación social.

Como Fluffy no dejó en ningún momento de buscar la comida regalada de esta pareja, Betty pensó en que la gata no tenía dueño, por lo que el plan de adopción se retomó.

«Al principio, era muy callada, una vez que se acostumbró a que yo estuviera allí, comencé a hablar con Fluffy mientras comía y bebía. De a poco, intenté acariciarla. Era realmente evidente que nunca había tenido un dueño» mencionó la bondadosa mujer.

Betty insistía en hacerse sentir en la vida de Fluffy. Con mucha paciencia y tranquilidad, la pareja empezó interactuar más con la felina.

«Antes de terminar su vida en la calle, en realidad quería que la acariciaran antes de comer. Realmente me sorprendió ver ese comportamiento» mencionó Betty.

Luego de unos cuantos meses, Fluffy por fin estaba completamente integrada a la familia. Ya se sentía como parte del núcleo familiar.

«Le di el primer baño que probablemente no había tenido. Tenía manchas negras en la nariz y residuos anaranjados en las patas que eran muy duros de lavar. Le faltaban pedazos de pelo y tenía enormes nudos sucios en su pelaje» dijo Betty cuando se le preguntó como fue la primera vez que le dio un baño a la felina.

El esposo de Betty participó en el primer baño de la felina y fue el mismo que le obsequió una toalla para acurrucarla. En todo esto la felina se dejó atender. Después se pautó una visita al veterinario.

«Nunca escuché a un gato ronronear tan fuerte. Más tarde, cuando la llevamos al veterinario, descubrimos que tenía una serie de problemas de salud» dijo Betty.

Luego le suministraron un tratamiento para los problemas de salud y le hicieron una acomodación de pelo para eliminar todos los nudos. En seguida se percibió un nuevo cambio de look.

Betty tiene otra gata de nombre Lacie que acogió a la recién llegada y se convirtieron en muy buenas compañeras. En solo unas cuantas semanas, la pequeña pasó de ser una gatita sin hogar, a un alma feliz, juguetona y con una nueva hermana felina.

«Fluffy actúa como un cachorro. Es la gata más juguetona y enérgica que he conocido»menciona Betty. Ya ha pasado más de un año desde que la pareja rescató a Fluffy, y ahora ella se ha convertido en una hermosa gata consentida.

«Cuando llego a casa del trabajo, Fluffy espera en la ventana hasta que salgo de mi auto. Tan pronto como abro la puerta principal, Fluffy está en la parte superior del sillón, junto a la puerta, esperando para saludarme» sonrie Betty.

Esta historia es una clara muestra de como un poco de cariño puede cambiarle la vida a un animal sin hogar, este es sin duda el destino que deberían vivir todos los animales que a diario caminan por las calles sin rumbo ni hogar.

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